No quiero ser tu amigo

Recuerdo que hace algunos años se puso de moda el concepto de que los padres teníamos que ser “amigos” de nuestros hijos. Con el paso de los años, muchos hemos llegado al convencimiento de que sin duda, la amistad, la confianza, la comprensión y saber escuchar han de ser ingredientes fundamentales de nuestra relación, pero personalmente creo que los padres y los hijos no somos amigos… somos simplemente padres e hijos.
Desde el boom de los Social Media, algo parecido pasa con la relación entre Marcas y sus Usuarios, Consumidores o Simpatizantes… Muchas han creído que estaba de moda “esto de ser amigos en las Redes Sociales” y se han propuesto ser mi “amigo”.
Mi reacción cuando una marca no

Marcas: Nuestra Huella Cultural

En una Sociedad Digital el Lenguaje, la Comunicación y la Información ya no solo describen la Realidad, sino que también la crean.
Desde esta perspectiva, nuestra Marca Personal o Corporativa representa nuestra Imagen o lo que la gente piensa de nosotros, pero también y sobre todo, nuestra Huella Cultural en la Sociedad.
Hasta ahora, podríamos decir que la Influencia de las Marcas en nuestra Cultura se ha infravalorado y se ha contemplado únicamente desde la perspectiva del Mercado y del Marketing, como si estuviéramos ante un fenómeno más comercial que sociológico, que no afectara a nuestra identidad, a nuestro estilo de vida, a nuestro valores, a nuestros sueños y a nuestro comportamiento social y por lo tanto, a nuestra verdadera 

El Consumidor Social: Cada compra es un voto

Creo que después de estos primeros cuatro años, el problema que la mayoría de la Cultura Empresarial y del Marketing tiene con todo lo relativo a las Redes Sociales, es que no han sabido valorarlas desde una perspectiva y una sensibilidad realmente nuevas.
De la misma manera que aceptamos que la mejor herramienta para ver una película en HD no es un televisor en blanco y negro, creo que en el futuro resultará evidente que nos enfrentamos a un fenómeno que no puede enfocarse ni gestionarse adecuadamente desde el marco de un powerpoint, ni desde la urgencia por resultados.
Desde mi punto de vista, el gran valor de las Redes Sociales en estos momentos está en que nos señalan claramente

¿A qué juega tu equipo?

Uno de los signos de nuestro tiempo, es que muchas de las empresas que entienden su marca como un Activo Estratégico, no son realmente conscientes de la importancia de un compromiso real con su Identidad a la hora de materializar sus objetivos en resultados.
El problema está fundamentalmente anclado en su enfoque a corto plazo, en la endogamia de su conocimiento y sentido crítico, en una cultura de equipo sin un verdadero liderazgo y en su preocupante y progresiva deshumanización.
Para ilustrar la comprensión de este problema básico entre los directivos, habitualmente hago un paralelismo entre las empresas y los equipos de fútbol:
Todos los equipos de fútbol, como todas las empresas, tienen un objetivo primario y fundamental: marcar goles